El lenguaje oculto de las joyas

No hay discusión: si de accesorios se trata nada supera a las joyas. Más allá de su valor monetario, que nunca es poca cosa, son el máximo exponente del lujo. Ellas, al igual que el vestuario, el perfume y hasta el color del lápiz labial escogido, transmiten, de manera consciente o inconsciente, un mensaje que alcanza notoriedad dependiendo de quién las use y en cuál contexto. Si de la realeza y la aristocracia se trata, dicho mensaje alcanza un nivel exponencial

Alejandro Celedón @AlejoCeledon

1 El broche de la esperanza

Varios detalles llamaron la atención del atuendo usado por la reina Isabell II de Inglaterra durante su alocución al pueblo británico por la pandemia del Covid-19. Su vestido verde, color que simboliza esperanza y la salud, en un tono que además brinda calma, fue acertadamente adornado por un broche, ubicado en su solapa izquierda, que le dio fuerza a su mensaje. Compuesto por una turquesa rodeada de diamantes, esta pieza perteneció a su abuela paterna, la reina María de Teck. Conocedores de las piedras y su significado indican que la turquesa se asocia a la sanación y a la fortaleza.

2 Los grandes tesoros de Máxima

Admirada siempre por su buen tino a la hora de seleccionar sus atuendos, la argentina Máxima de Holanda es muy consciente de la importancia que tiene lo que usa y cómo lo usa. En varias oportunidades son sus brazaletes los que han acaparado toda la atención. La hemos visto con uno de oro con su nombre en diamantes, otro de oro blanco y brillantes con sus iniciales y las de su marido, el rey William Alexander, pero el favorito de sus seguidores es justamente el que más usa. Elaborado en oro amarillo y piedras preciosas de diferentes colores, fue un regalo que recibió el día de 40 cumpleaños: la pulsera lleva grabada el nombre de sus más preciados tesoros, sus hijas, las princesas Amalia, Alexia y Ariane. Sin duda, una especial manera de expresar amor.

3 Diamantes para marcar una sutil distancia

La tradición indica que en las bodas reales la novia debe usar joyas provenientes de su familia materna, sin embargo para su enlace con el italiano Edoardo Mapelli Mozzi, la princesa Beatriz de York evitó usar la tiara Ferguson y se decantó por la tiara Fringe. Propiedad original de la reina Mary, su tatarabuela, esta joya cuenta con 47 barras de diamantes divididas por puntas de metal. Esta es la tiara que usó la reina Isabel II en su matrimonio con Felipe de Edimburgo en 1947, y también por su hija, la princesa Ana, cuando contrajo nupcias con Mark Phillips en 1973. ¿Cuál fue el mensaje? Sutilmente la princesa Beatriz marcó distancia de sus padres, ambos con una vida signada por los escándalos, y afianzó sus lazos con los Windsor.

4 Una forma de decir te amo

En su última ronda de compromisos al Reino Unido como duques de Sussex, Meghan Markle hizo una aparición inesperada en el Teatro Nacional de Londres. Como complemento a su look lució un colgante de la diseñadora Sophie Lis cuyo medallón lleva los grabados “Qu’hier” después de un signo más incrustado de diamantes, y “Que Demain” seguido de un signo menos en rubíes. Este mensaje, inspirado en el poema The Eternal Song del poeta francés del siglo XIX Rosemonde Gérard, quiere decir: cada día te amo más, más que ayer menos que mañana». Así la exactriz expresó el amor que siente por el príncipe Harry en un momento decisivo para la pareja.

Princess Amalia, during the celebration of Kingsday 2020, the celebration of the Dutch King’s 53th birthday, this year in modified version at their home Royal Palace Huis ten Bosch

5 Corazones en movimiento

Durante la celebración online, debido a la pandemia, del Día del Rey por parte de la Casa Real de Suecia, fue la princesa Amalia, la mayor de las hijas de Máxima de Holanda y William Alexander, quien llamó la atención con los accesorios escogidos para completar su atuendo. Primero fue su un original dije con forma de trébol de cuatro hojas rodeado de brillantes, diseño de la firma Friend & Company, y luego sus zarcillos con diseño de corazones entrelazados. Esta creación es de la marca SeeMe, que destaca por su compromiso social con piezas elaboradas a mano por mujeres víctimas de la violencia. Así la joven heredera al trono de tan solo 16 años se sumó al movimiento #heartmovement, que busca reemplazar la violencia por amor.

6 Quedó la duda

Casada con el príncipe Michael de Kent, nieto del rey George V y de ascendencia noble alemana, austriaca y húngara, la princesa Marie Christine estuvo hace dos años en el ojo del huracán por culpa de una pieza de su joyero: un hermoso broche veneciano con forma de figura humana negra, que lució durante un almuerzo navideño en el palacio de Buckingham al que asistió Meghan Markle como prometida del príncipe Harry. Al ser Meghan mulata, en virtud de su padre blanco y su madre afroamericana, hubo quienes tomaron el uso del broche como un acto racista. A través de un portavoz la también baronesa, cuyo padre fue oficial de las temidas SS de la Alemania nazi, se disculpó y manifestó sentirse apenada por haber causado una ofensa, sin embargo quedó la duda, debido al incidente que protagonizó en 2004 cuando en un restaurante en Nueva York “ordenó” a los afrodescendientes presentes regresar a las colonias.

También en la política

No solo la realeza y la aristocracia han aprovechado las joyas como recurso para transmitir o reforzar sus mensajes. La coquetería, la astucia y sobre todo la inteligencia también se han combinado con éxito en la escena política.

7 La diplomacia de los broches

La política y diplomática Madeleine Albright fue la primera mujer en ocupar el cargo de secretaria de estado en los Estados Unidos, esto durante el primer mandato de Bill Clinton. Con una colección de más de 200 broches, pronto descubrió que a través de ellos podía hacerle llegar mensajes a sus homólogos. Curiosamente fue el presidente iraquí Saddam Hussein quien la hizo tomar consciencia de este detalle: al definirla como una «serpiente sin par», por su postura sobre las inspecciones de armas de destrucción masiva en ese país, a ella se le ocurrió lucir un broche de serpiente enrollada en sus encuentros con representantes de esa nación. Así lo contó ella en su libro Read my pins, en español lee mis insignias.

A las serpientes se sumaban avispas, arañas y otros objetos hostiles mientras que soles o mariposas los usaba para enviar mensajes positivos. Ella destacó, por ejemplo, su encuentro con el líder sudafricano Nelson Mandela, al que admira profundamente, para el que escogió un broche con forma de cebra, animal símbolo de África. Por cierto, su colección de insignias fue exhibida en el Museo de Arte y Diseño de Nueva York.

8 El poderoso mensaje de Michelle

La ex primera dama de los Estados Unidos, Michelle Obama, fue la gran protagonista de la Convención Nacional Demócrata con su discurso sobre la importancia del voto que, acertadamente, reforzó con un delicado collar que rápidamente se convirtió en un objeto de deseo. ¿Por qué? La joya de estilo minimalista, apenas un hilo, se crecía con las letras de la palabra vote, voto en inglés, convertidas en dijes. Chari Cuthbert es la diseñadora del collar que forma parte de su marca ByChari, que también puede adquirirse en las tonalidades plata y oro rosa. Para gustos más refinados lo ofrece con las letras incrustadas de diamantes.

POST A COMMENT