Viajar como experiencia sensorial en México

Visitar México va más allá de la estética y de lo exclusivo. Se trata de adentrarse en espacios que posicionan a este país como el destino definitivo para quienes buscan autenticidad, bienestar y sofisticación

 Elia Moreno @elivanne

México se ha consolidado como un líder en el turismo de lujo en América Latina. Visitar la nación azteca es una experiencia que se vive a través de momentos que combinan diseño, servicio y cultura. Un país con una ventana única: la de poseer una cultura milenaria viva que, al mezclarse con estándares de servicio internacionales, crea una oferta que no se puede replicar en ninguna otra parte del mundo. Su arquitectura no solo contiene espacios, funge como una pieza de arte funcional que atrae al segmento más alto del turismo global. Un ejemplo es el hotel Rosewood Mayakoba, ubicado en Playa del Carmen. Es considerado un referente en sostenibilidad y diseño hidrológico. Construido sobre una red de lagunas y manglares que se recorren en barcos eléctricos, la llegada en barco a una suite privada crea un sentido de aislamiento y paz inigualable.

Gastronomía mexicana: de la raíz a la mesa

Los restaurantes mexicanos han redefinido la sofisticación elevando ingredientes humildes. Su comida tiene narrativa. Cuentan la historia del productor de maíz criollo o el origen del mezcal artesanal, por ejemplo.

No solo compiten por sabor, sino por la exclusividad de sus menús y el uso de tecnología y narrativa para elevar la identidad nacional a un nivel aspiracional global.

Más allá de paladares exquisitos, está la experiencia inmersiva. Encanto Fuego & Mar en Ciudad de México vive esta premisa al máximo.

Ubicada en una de las zonas más exclusivas de la ciudad, este lugar utiliza proyecciones inmersivas 360° y narrativas visuales que acompañan cada platillo. El fuego es el protagonista, creando una atmósfera futurista donde el comensal siente la conexión entre el ingrediente y el origen ancestral.

Spas con sabiduría ancestral

Los spas de alta gama en destinos como la Riviera Maya o San Miguel de Allende están integrando rituales prehispánicos y han dejado de ser simples centros de relajación para convertirse en santuarios de medicina tradicional.

Aquí la tecnología europea o asiática se fusiona con el conocimiento de las comunidades indígenas para ofrecer algo que no existe en otro lugar.

Existen spas de ultra-lujo, como en Apuane Spa en Punta Mita, que utilizan el rebozo, una técnica textil tradicional, para realizar estiramientos y alineaciones de columna, una práctica que antes era exclusiva de las parteras y curanderas rurales.

Al igual que en la gastronomía, estos centros estéticos emplean ingredientes frescos de la región para potenciar los resultados; como el cacao y agave, que son utilizados por sus propiedades antioxidantes y desintoxicantes. Por ejemplo, en el Mélange World Spa, el ritual del agave simula la purificación del cuerpo mediante mascarillas de esta planta sagrada.

Boutiques de Especialidad

El café ya no es una simple bebida, sino un objeto de diseño y un pilar del lifestyle contemporáneo. Todo un ritual que, en México, se vive como una experiencia de lujo.

Las cafeterías conectan directamente con fincas ganadoras de premios y presentan el grano en espacios que parecen galerías de arte o estudios de arquitectura.

Monarch Haus, en Polanco, es un referente. Una terraza que aprovecha la iluminación natural para crear el entorno perfecto para redes sociales (aesthetic), pero con una selección rigurosa de granos de México y el mundo.

Otra concept store a destacar es Lolo Café, en la colonia Condesa de la CDMX. Ubicada en un antiguo puesto de revistas, combina el café de especialidad con una curaduría de prensa impresa y estética editorial.

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