Cartier en Watches & Wonders 2026: seis íconos que redefinen la forma del tiempo

En Watches and Wonders, Cartier reafirma por qué es conocida como “el relojero de las formas”. Más que medir el tiempo, la maison esculpe siluetas que trascienden generaciones, fusionando diseño, ingeniería y herencia estética. Este año, la firma presenta una colección que oscila entre la nostalgia y la innovación, con el regreso de modelos icónicos y nuevas interpretaciones que dialogan con un público contemporáneo.

 

 

El regreso del Roadster: velocidad y elegancia

Uno de los lanzamientos más esperados es el renacimiento del Cartier Roadster, presentado originalmente en 2002. Esta nueva versión ha sido refinada por más de un centenar de artesanos, quienes han perfeccionado su ergonomía sin alterar su inconfundible estética inspirada en el mundo automotriz.

 


Detalles como la esfera tipo velocímetro y la lupa de fecha evocan la ingeniería mecánica, mientras que su sistema QuickSwitch permite intercambiar fácilmente brazaletes y correas. Disponible en acero, oro amarillo y combinaciones bicolor, el Roadster reafirma su carácter deportivo con sofisticación.

Crash Squelette: arte y técnica en tensiónDentro de la colección Cartier Privé, el legendario Cartier Crash se reinventa en una versión esqueletada que desafía las convenciones. Equipado con el calibre Manufacture 1967 MC, este modelo adapta su arquitectura interna a la icónica caja distorsionada.

 

Los puentes, moldeados en forma de números romanos y trabajados a mano, convierten este reloj en una pieza escultórica. Limitado a 150 unidades, es tanto una hazaña técnica como un objeto de colección.

Santos-Dumont: dandyismo contemporáneo
Inspirado en el aviador brasileño Alberto Santos-Dumont, el nuevo Cartier Santos-Dumont introduce un brazalete metálico flexible que evoca la elegancia de los años 20. Su construcción —compuesta por cientos de microeslabones— ofrece una sensación sedosa sobre la piel.

 

Destaca especialmente la versión en oro amarillo con esfera de obsidiana dorada, una piedra volcánica que aporta profundidad y un brillo iridiscente único.

 

Baignoire: joyería en movimiento
El clásico Cartier Baignoire se reinventa con el motivo Clou de Paris, integrando la caja y el brazalete en una continuidad visual impecable.
Desde versiones en oro monocromático hasta ediciones con diamantes engastados en técnica snow setting, esta pieza reafirma la conexión intrínseca de Cartier con la alta joyería.

 

Tortue: nuevas proporciones, misma esencia

Creado en 1912, el Cartier Tortue regresa con proporciones más suaves y contemporáneas. Las nuevas versiones mini y small están diseñadas para muñecas más delicadas, mientras que las ediciones en platino con diamantes elevan su carácter nocturno.
Destaca la versión en oro amarillo con esfera color champagne y relieve texturizado, que sustituye el tradicional guilloché por una estética más moderna y táctil.

 

Myst de Cartier: escultura viva
Para los amantes de la joyería, el Myst de Cartier representa la máxima expresión del savoir-faire de la maison. Inspirado en los diseños de Jeanne Toussaint en los años 30, este reloj tipo brazalete elimina el cierre tradicional y se adapta a la muñeca mediante una compleja estructura articulada. Con más de 100 horas dedicadas al engaste de gemas, su arquitectura alterna curvas de laca negra con diamantes, creando una pieza que es tanto reloj como obra de arte.

Cartier: la forma como lenguaje
En esta edición de Watches & Wonders, Cartier no solo presenta novedades: reafirma una filosofía. Cada reloj es una exploración de la forma, donde la estética no es un complemento, sino el punto de partida.
En un mundo donde la relojería tiende a la precisión técnica, Cartier recuerda que el verdadero lujo también reside en el diseño, en la emoción y en la capacidad de crear piezas que trascienden el tiempo.