Wimbledon frena a los influencers
En Wimbledon, tener un teléfono y una audiencia no significa tener los derechos para retransmitir o explotar comercialmente el torneo.
Por: Elia Vanessa Moreno
El torneo de tenis más tradicional del mundo también tiene reglas para la era de TikTok, Instagram y YouTube. Wimbledon permite determinadas fotografías personales, pero restringe la grabación de partidos, las transmisiones en directo y, especialmente, el uso comercial de imágenes y contenidos captados dentro de sus instalaciones.
Los límites impuestos por Wimbledon al fenómeno influencer marcan una clara frontera entre la búsqueda de audiencias jóvenes y el mantenimiento de la etiqueta histórica de la catedral del tenis. La conversación sobre el comportamiento de los influencers en el tenis alcanzó su punto máximo tras la experiencia vivida en Flushing Meadows durante el US Open. El torneo neoyorquino otorgó alrededor de 100 acreditaciones de prensa a creadores digitales, con la intención de conectar con la Generación Z y expandir la marca en redes sociales.
En la era de los influencers, el torneo británico mantiene una política particularmente cuidadosa sobre la utilización de imágenes, vídeos y otros contenidos producidos durante The Championships. La razón es sencilla: detrás de Wimbledon existe una compleja estructura de derechos audiovisuales, propiedad intelectual, patrocinios y explotación comercial que el All England Lawn Tennis Club (AELTC) protege celosamente.

Las reglas impuestas
A diferencia de otros torneos del circuito ATP y WTA, Wimbledon no cuenta con una categoría de acceso para creadores de contenido. Aquellos influencers que deseen asistir al torneo deben adquirir sus entradas por las vías habituales (el sistema de Public Queue o la venta general).
Además, el reglamento del torneo autoriza al personal de seguridad a retirar cualquier tipo de accesorio de grabación que atente contra la visibilidad del resto del público o la concentración de los jugadores. Esto incluye trípodes, aros de luz (ring lights) y micrófonos de gran tamaño.

Las cadenas poseedoras de los derechos de televisión pagan millones de dólares por la exclusiva del torneo. La emisión no autorizada en directo a través de plataformas como Twitch, Kick o TikTok desde el interior de la Pista Central o la Pista 1 conlleva la expulsión inmediata del recinto y la cancelación de las entradas.
Por otro lado, prohíbe (salvo autorización expresa) realizar publicidad o promociones relacionadas con el AELTC o The Championships. También restringe la promoción, distribución o venta de productos y servicios dentro del recinto y la utilización de mensajes comerciales o promocionales en determinados contextos.
Mientras gran parte de las grandes competiciones deportivas mundiales buscan alianzas estratégicas con figuras de las redes sociales, Wimbledon demuestra que su marca se sustenta en la mística de sus costumbres: el uniforme blanco obligatorio, el silencio respetuoso en las gradas y el protagonismo absoluto de lo que ocurre dentro de la pista de hierba.
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